EL CUIDADO DE LOS DIENTES
Como madres siempre estaremos preocupadas por todo lo que se
refiera a nuestros peques, es así que día a día tenemos en cuenta el cuidado de
sus dientes.
Por ello establecer unos buenos hábitos de higiene bucal
desde pequeños es el primer paso para tener unos dientes sanos toda la vida.
CUIDADO DE LOS DIENTES DE UN BEBÉ:
Los dientes de leche son vitales para el desarrollo del niño,
ya que contribuyen al desarrollo del lenguaje, a la masticación y a la
alineación de la dentadura definitiva. Son dientes pequeños, su esmalte y dentina
son más finos, por lo que son más vulnerables a las caries. Aparecen entre los
6 meses y los 2 años y medio, y se empiezan a caer entre los 5 o 6 años hasta
los 10 u 11 años.
¿Cómo cuidarlos?
· Usar
un paño húmedo para limpiar las encías del bebé después de cada comida.
· Comenzar
a usar un cepillo de dientes suave y cabezal pequeño en lugar del paño para la
limpieza de los dientes del niño tan pronto como aparezca el primer diente
(generalmente entre los 5 y 8 meses de edad).
· La
primera visita del niño al odontólogo debe ser entre el momento en que aparece
el primer diente y el momento en que todos sus dientes primarios son visibles
(antes de los 2 años y medio).
· Muchos
odontólogos recomiendan una visita de "prueba". Esto puede ayudarle
al niño a acostumbrarse a las vistas, sonidos, olores y sensaciones del
consultorio antes del examen real.
CUIDADOS DE LOS
DIENTES DE UN NIÑO:
Los niños precisan nuestra ayuda
para cepillarse los dientes hasta los 10 años de edad. Un niño pequeño no posee
la habilidad manual para cepillarse correctamente.
¿Cómo cuidarlos?
· Elegir
un cepillo con cabezal pequeño y con filamentos suaves. El mango debe ajustarse
tanto a su pequeña mano como a la nuestra, para poder ayudarle.
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· Poner una pequeña
cantidad de pasta con flúor (del tamaño de la uña del dedo meñique del niño) en
el cepillo.
· Poner una pequeña
cantidad de pasta con flúor (del tamaño de la uña del dedo meñique del niño) en
el cepillo.
· Cepillar
los laterales de la lengua, de las mejillas y la superficie de masticado,
siempre en el mismo orden para asegurarte de que no se te olvida ningún
diente.
· Cepillar
los dientes y las encías del niño por lo menos dos veces al día y en especial
antes de ir a la cama.
· Tener
cuidado de que no se trague la pasta ni lo chupe directo del tubo.
· Llevar
al niño al odontólogo cada 6 meses y hágale saber si el niño se chupa el pulgar
o respira a través de la boca.
ALGUNAS
RECOMENDACIONES:
1)
Cepillarse los dientes al levantarse, antes de ir a la cama y después de comer. A veces saltan el cepillado de
la noche porque tienen mucho sueño, pero es el más importante, pues las
bacterias que se alojan en la boca actúan especialmente por la noche.
2)
Evitar alimentos con exceso de azúcares como helados, caramelos, refrescos
azucarados, galletas, etc... Además de estar asociados a la obesidad infantil,
el azúcar presente en estos alimentos deterioran el esmalte, erosionándolo y
favoreciendo la aparición de caries dental.
3) En el caso de comer dulces entre comidas, cepillarse los dientes
inmediatamente después para evitar el riesgo de caries.
4) Una
dieta sana es
el aliado ideal de una boca sana. No sólo evitar alimentos azucarados sino consumir
alimentos que fortalezcan los dientes, principalmente lácteos, verduras y
frutas.
Ya saben mamis, está en nosotras
que nuestros peques aprendan este hábito desde pequeños, y así cuando crezcan
puedan seguir practicándolo por sí solos.
Fuente:
www.listerine.es
www.tepe.com
www.bebesymas.com
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www.listerine.es
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